martes, 19 de junio de 2012

sobre la casa* (IV)


1.
la casa está llena de ausencia.
la ausencia presente en la casa.
la ausencia es presencia tangible
como un cuerpo caminando a mi lado.


2.
sobrevuelo la llanura amarilla y verde.
la llanura es apacible
como un buen sueño.


3.
me soñará la casa cuando ya no vuelva?
o encerrará mi sueño dentro de su
jaula para no dejarlo volar?
soñaré la casa cuando ya no vuelva,
cuando crezca voluptuosa la maleza y
devore su jaula?


4.
seré casa en otro mapa,
seré (otra vez) camino?

5.
ser un árbol de lilas en medio de la ausencia
que me seduce.
y que me brote la lluvia,
y me desnude de olvido.

6.
ser una historia circular
con un signo constante.
casa.
casa como cueva
casa como refugio.
casa como un buen sueño
(tal vez)*








martes, 12 de junio de 2012

a un poeta







en lo más profundo
de la noche oscura
las mariposas rompieron el espejo
y volaron
hacia la luz de la nostalgia
y se desnudó
con júbilo la melancolía
para vestirse de palabras transparentes
para ser verso
tatuado en mi ventana



soñé que caminaba una calle cercana de lejanía*



domingo, 3 de junio de 2012

*

su cabeza estalló una mañana
y volaron los pájaros ausentes
de la noche insomne, y
se abrieron grietas 
en las nubes y brotaron versos 
en las plazas y en las veredas.


(antes, había comido con los dedos ensangrentados los restos de un frasco de dulce)






martes, 29 de mayo de 2012

todo final es posible*- cuento de lila (XXXI)




Tomó el primer tren de la noche y llegó a la casa de la sierra con las primeras gotas de rocío. Iba a pasar dos días en la vieja casa familiar, cerrada desde la muerte de Ofelia, desde ese día absurdo y feroz en el que ella se había convertido en mujer acuática con fulgor de luna.
El equipaje de Julio Pollet era liviano, lo más liviano posible, en ese abril adelantado de invierno, y así, liviano, pretendía volver a la ciudad, a su vida de todos los días y a su ajedrez de cristal. Julio, como siempre, vestía de azul y llevaba un libro de poesía en el bolsillo de su abrigo. Al bajar del tren había cruzado a la plaza de frente a la estación aún iluminada en naranjas y blancos y se había sentado largo rato en un banco de piedra, su sombrero hacia atrás, sus ojos plateados de ausencia, antes de tomar el auto que lo llevaría hasta la casa. Fue en ese banco gris donde encontró el pañuelo de gasa azul turquesa, signo y señal.


Lila esperaba recostada en el marco de la ventana que miraba el camino de tierra. Eran apenas las primeras gotas de rocío y el cielo con pájaros dormidos y luna a lo lejos.
Lila esperaba un recuerdo. Lejos estaban las noches en las que había soñado una mujer sin rostro y las mañanas amarillas con restos de lluvia en las veredas. El mundo se había vuelto acuático y azul, como un pañuelo de gasa abandonado en un banco de plaza, como un libro de poesía.
Más allá de las últimas flores de abril vio el aleteo en el camino de tierra. Supo reconocer lo vislumbrado en amaneceres escritos en el cuerpo. Era el recuerdo dejando de serlo. Era el parto delicado del presente, indoloro parto por tan esperado. Era regresarse, era girar en el centro del círculo, recoger las mariposas muertas, destapar el espejo, era releer el capítulo siete, era ser de cristal y lloverse.


Hola, dijo Julio, vine a traerte flores. Estas flores que salvé de las hormigas*

jueves, 24 de mayo de 2012

martes, 22 de mayo de 2012

de las imágenes*


La pared estalló una tarde de mayo enloquecida de besos y flores (la sombra caminaba por el patio hacia la casa, la pared encendida la miró pasar).
Vi de lejos el estallido y me acerqué, lentamente, atraída por los olores verdes y rojos, sensuales olores de la tierra y el aire. 
Alguien, detrás de la puerta azul, me esperaba*




es la foto de mi amigo Antiqva, "patios de córdoba", la que escribe esta historia mínima





martes, 15 de mayo de 2012

sobre la casa (III)*





I

qué será de la casa sin puertas?
qué será de la escalera, del balcón, de la piedra?
qué será de la arena enfriando la tarde?
qué verá la casa desde su sinpuerta vacío?


II

sola en un plano cortado contra el cielo. 
allí está la casa.
sola en la breve altura de la arena.
la piedra que será ceniza corta el horizonte con un látigo.
el cielo no es cielo, es un recuerdo.
es un sueño del agua que desea ser el mapa de una orilla.
es la casa queriendo ser casa.









martes, 8 de mayo de 2012

+




entonces callo.
espero que comprendas las palabras
con las que habla mi silencio.
pero no, el silencio no es
escuchado
desentramado
desovillado.
y sobreviene el derrumbe.
tienen que caer los muros
para que brote la palabra.
y la palabra levantará
otro muro, tal vez,
o no sé.
entonces vuelvo a callar.
entonces escribo:
amanece.  las nubes corren suavemente desde el norte*




+

miércoles, 25 de abril de 2012

sobre la casa (II)*




la casa está sola
la casa me sueña
la casa me sueña
ruina y árbol,
memoria y olvido.
la casa está sola
en el desconcierto
de los días,
en la sinsombra
del presente inmóvil y feroz





miércoles, 18 de abril de 2012

*

. 




la noche se multiplica
en el espejo y mi voz se 
astilla en el aborto del grito.
condenada a mí misma
golpeo las puertas y salgo.
la calle no es calle,
es un río turbio que se vacía en
el borde del mundo al que
no llego porque se aleja y se esfuma.
desmesura de mí
la que hoy me ahoga.


(soñé con un tren atravesando la noche profunda)*



.


sobre la casa (I)*



es de agua la casa.
peces azules hilan el 
pasado en las ventanas y
tejen un árbol del que
vuelan los amores y las noches,
las guerras y los días.
es de agua la casa*





lunes, 9 de abril de 2012

*


corté los últimos jazmines
en la luz
de la mañana espléndida.
y era verano


entonces me iré.
siempre me estoy yendo

para que ya no duela,
para poder volver*




martes, 3 de abril de 2012

la siesta de moiré*



Moiré duerme en mi cama. Moiré duerme en mi cama después de dos horas de saltos, revolcones y carcajadas. Duerme la siesta en mi cama, porque hoy es feriado y está pasando el día en casa.
Se durmió después de contar más de mil veces sus más de mil versiones de Caperucita Roja. En la de hoy, Caperucita iba a la playa conmigo y el lobo, llevaba mi canasta con el mate y "se cayó de culo en la arena". Después me escuchó leer "El penal más largo del mundo", de Soriano, que  prepararo para mi clase de mañana. Su pregunta  "Silvia, cuándo das vuelta la hoja?" me causó tanta gracia que fueron otra vez las carcajadas y chau al sueño. Y por fin canté. Y se durmió.
Ahora, mientras duerme, pienso si recordará este día cuando crezca. Pienso qué recordará de mí, y cómo me recordará. Pienso que, tal vez, me recuerde en la cocina con la luz de otoño alumbrando la ventana, como yo veo a mi abuela. O, tal vez, sea la abuela que  escuchaba Radiohead y Bach, llevaba dos aros en una oreja y un piercing en la otra, y tenía una biblioteca en cada habitación, bibliotecas con libros misteriosos que no podían tocarse y otros que sí, llenos de dibujos y letras grandes.
Y mientras ella duerme y yo pienso, la ternura crece desmedida y teje una red cálida que me atrapa y me envuelve y me pone en un nido. Y en este nido lloraré, lloraré caricia y alegría, hasta que Moiré despierte.





2- 4- 12


martes, 27 de marzo de 2012

martes, 20 de marzo de 2012

...



camino múltiples ciudades
me transito fragmentada,
la invisibilidad crece a mi costado
me habita y me segmenta
(túnel de tiempo reversible)
ser
perder
volver
(recorrer el laberinto, cruzar el espejo)


sentarse en una plaza
y
retomarse
azul urbanidad
llena de vacío
vacía de llenura

soy yo
y
mis fragmentos*