sábado, 8 de diciembre de 2012

*



.

las palabras se acaban
lentamente
cuando construyen un muro.
y entonces son el muro
[defensa y  ataque].
y el cuerpo poseído por
palabraspiedra se 
contagia  la dureza
de la muralla levantada
día tras día
y se vacía, y queda sólo piedra
y hambre
y grito voraz en la noche.
y es el grito pariendo palabras
quien estallará el muro
y, tal vez, nos salve
(de las recién nacidas palabras).
deseo palabras  silenciosas
palabras como viento, álamo, agua, lilas*

.






martes, 27 de noviembre de 2012

6 de noviembre





Se abrazaron en la plaza, rápido, leve, como sin querer. Como si con un abrazo leve en esa ciudad no acostumbrada a los abrazos, la despedida se volviese ficción.
 Él cruzó la calle. Ella quedó paralizada, sosteniendo la respiración, mirando la alameda. Antes de volver a caminar, miró la boca del metro, desde donde él  la saludó con un movimiento de su mano, dibujando un abanico. Y desapareció.


Cuándo volveré a verte?
Estoy aquí, escribiendo, tan lejos, tan lejos de esa ciudad perfumada de cilantro…




lunes, 19 de noviembre de 2012

escribir


*



escribir sobre no escribir.
sobre las no ganas, el no tiempo,
sobre las desventuras que no dejan escribir,
que cierran  las ventanas y
clausuran las puertas.
escribir sobre no escribir.
sobre un país convulsionado,
sobre sostener la casa,
sobre los muertos.
escribir sobre preferir el sol al papel,
o  sobre la lluvia que no cesa.


amanece.
escribo*



*






martes, 30 de octubre de 2012

después de leer a carver


*


salí de mi casa
enredada en pensamientos grises.
el olor de los primeros
jazmines era apenas una casi
agradable náusea.
y
en el camino vi a un perro de la calle
que tomaba el sol panza arriba
y a una mamá que jugaba con 
su niño en la vereda.
y el verde era tan verde,
tan recién nacido para confirmar
que era primavera y el aire era tan limpio 
que pensé que raymond tenía razón,
que la vida es así de simple, 
naturalmente.


*


martes, 23 de octubre de 2012

sobre la casa (VI)





arrancaremos de las
paredes el papel a jirones
y pintaremos árboles
azules y mariposas 
y pájaros y peces.
trazaremos un nuevo mapa
de la casa que
será tal vez verde y
nos tatuaremos lilas
en las manos (para que nos 
protejan del dolor) y
plantaremos jazmines 
en la oscuridad del jardín y
haremos una fiesta y 
escribiremos poesía*




lunes, 15 de octubre de 2012

*



.
cuelga la luna su cielo
(cielo de luna oscura)

.
hubo cantos de verano
en el invierno certero
(y en las manos llenas de ausencia)

.
una mariposa lee
desde el hueco de mi mano
las letras de una ciudad incendiada
(leer entre murallas y cenizas)


.
caen los muros, y con la luna en la cara reiniciar el tiempo*




martes, 2 de octubre de 2012

sobre la casa (V)






la casa está sola
la casa sueña.
la casa me sueña árbol
que acaricia su memoria








(sueño en la luz el camino hacia los árboles. sueño hasta alumbrarme. soy la casa.)





martes, 4 de septiembre de 2012

mandala


*

ojos de pájaro en el negro tejido del todo
el todo que es nada
el vacío con alas.

trepar la cordillera de tu oído
(araña tejiendo su ansia)
y la desnudez ancestral de mil caras
con sueños en las frentes,
con el secreto del futuro atado
a un trazo vegetal,
a una serpiente
a un ojo de pez
a un latir de mariposa.

y tu boca
(último refugio cuando se suelten la red y la trama)





mandala de Liliana  Lucki, detalle.


*



sábado, 25 de agosto de 2012

de blues y bleus



1.
vestida de azul
arrasada de mareas
espera el alba en el balcón

2.
para qué vestirme de azul 
si los espejos se quebraron,
si el alba es sólo un recuerdo del día
que nacerá muerto?

1.
desolado entre álamos
vuelan el vestido y su alba

2.
quise vestirme de azul
para entrar en el delirio
de la madrugada y esperé
y abracé la tormenta.
y ahora? cuándo amanece?
dónde duermen mi vestido y su locura?

1.
arbolada de mareas,
florecido el vientre de delirio,
duerme desnuda de azul un camino de espejos.
y sueña con nomeolvides
y con mariposas melancólicas
y con un balcón rabioso de espera

[y con aquel tren cruzando la noche profunda]*




martes, 7 de agosto de 2012

sábado



a mis amigos César y Anahí
1-
hoy no tengo versos
sólo ojos mirando el mar y
el látigo de la arena
(nocturna angustia de la piedra)

2.
tengo el recuerdo del patio
que alguna vez fue tierra y después
fue piedra que caminaron las violetas

3.
tengo un camino cruzado por una espada
unos ojos que me miran desde otro mapa del tiempo
y el aroma verde de una voz

4.
y tengo la ausencia, esa presencia que pintó
un tiempo diferente,
suspendido de lejanía.
(cercana lejanía la de los ojos en lágrimas)

5.
tal vez, entonces, tenga versos.
sólo tal vez.


caminamos por la arena
era sábado
era la tarde
llevábamos flores*


martes, 31 de julio de 2012

*


*


angustia de la ciudad 
atardecida de agosto.
soledades múltiples
(urbanidad que se piensa acompañada)
fluyendo en ríos de escarcha,
de voces anónimas
de caminos sin casas
de casas sin pasados, 
el efímero futuro
descreído de sí,
detenido, absorto




y yo,
sola.


*


miércoles, 11 de julio de 2012

*



1.
salgo de mí
para buscarme.
busco
y rebusco hasta volver a mis huesos


2.
me vestiré de azul
y lloraré,
y agitaré el agua de mi llanto
(llanto como cenizas)
y me veré, como volviendo*





martes, 10 de julio de 2012

el delito, parte 4 (nosotros)

*


Aquí vamos, traidor y traicionado, traicionado y traidor. Quién de los dos cometió el crimen? Yo acuso, tú acusas, él acusa. Nosotros: nos acusamos. Nuestras miradas (cuando nos miramos, cuando las miradas de ambos se enfrentan, cuando ya no podemos escapar a la mirada del otro) dicen: Yo acuso.
Nosotros vamos. Fuimos llamados y vamos. Nos resistimos, vanamente, sabiendo que la resistencia era inútil. La puerta se cerró cuando salimos, adentro quedaron la sorpresa y los murmullos y alguna risa.
Y vamos, sintiendo el frío del pasillo en los pies y en las espaldas.
Ya estamos frente a la puerta. Está pintada de verde y tiene vidrios repartidos, esmerilados.

*

este relato se inicia en

él:  pía baroja

y continúa en



martes, 3 de julio de 2012

a una ventana *



cerrada
sólida
melancólica,
se guarda la ventana entre
violines y madreselvas
y se abraza de rejas
difusas de tiempo
por las que el
viento del mar lame la casa
que vislumbra allá, en lo profundo.
y un olor de recuerdo 
quiebra la ausencia


alguna vez
unos ojos grises
se bebieron las celosías
cubiertas de cenizas.
alguna vez
unos ojos grises
libraron el laberinto

y todo es sonido de madreselvas y perfume de violines.  y la ventana, tan melancólica, sin saberlo...*





martes, 19 de junio de 2012

sobre la casa* (IV)


1.
la casa está llena de ausencia.
la ausencia presente en la casa.
la ausencia es presencia tangible
como un cuerpo caminando a mi lado.


2.
sobrevuelo la llanura amarilla y verde.
la llanura es apacible
como un buen sueño.


3.
me soñará la casa cuando ya no vuelva?
o encerrará mi sueño dentro de su
jaula para no dejarlo volar?
soñaré la casa cuando ya no vuelva,
cuando crezca voluptuosa la maleza y
devore su jaula?


4.
seré casa en otro mapa,
seré (otra vez) camino?

5.
ser un árbol de lilas en medio de la ausencia
que me seduce.
y que me brote la lluvia,
y me desnude de olvido.

6.
ser una historia circular
con un signo constante.
casa.
casa como cueva
casa como refugio.
casa como un buen sueño
(tal vez)*








martes, 12 de junio de 2012

a un poeta







en lo más profundo
de la noche oscura
las mariposas rompieron el espejo
y volaron
hacia la luz de la nostalgia
y se desnudó
con júbilo la melancolía
para vestirse de palabras transparentes
para ser verso
tatuado en mi ventana



soñé que caminaba una calle cercana de lejanía*



domingo, 3 de junio de 2012

*

su cabeza estalló una mañana
y volaron los pájaros ausentes
de la noche insomne, y
se abrieron grietas 
en las nubes y brotaron versos 
en las plazas y en las veredas.


(antes, había comido con los dedos ensangrentados los restos de un frasco de dulce)






martes, 29 de mayo de 2012

todo final es posible*- cuento de lila (XXXI)




Tomó el primer tren de la noche y llegó a la casa de la sierra con las primeras gotas de rocío. Iba a pasar dos días en la vieja casa familiar, cerrada desde la muerte de Ofelia, desde ese día absurdo y feroz en el que ella se había convertido en mujer acuática con fulgor de luna.
El equipaje de Julio Pollet era liviano, lo más liviano posible, en ese abril adelantado de invierno, y así, liviano, pretendía volver a la ciudad, a su vida de todos los días y a su ajedrez de cristal. Julio, como siempre, vestía de azul y llevaba un libro de poesía en el bolsillo de su abrigo. Al bajar del tren había cruzado a la plaza de frente a la estación aún iluminada en naranjas y blancos y se había sentado largo rato en un banco de piedra, su sombrero hacia atrás, sus ojos plateados de ausencia, antes de tomar el auto que lo llevaría hasta la casa. Fue en ese banco gris donde encontró el pañuelo de gasa azul turquesa, signo y señal.


Lila esperaba recostada en el marco de la ventana que miraba el camino de tierra. Eran apenas las primeras gotas de rocío y el cielo con pájaros dormidos y luna a lo lejos.
Lila esperaba un recuerdo. Lejos estaban las noches en las que había soñado una mujer sin rostro y las mañanas amarillas con restos de lluvia en las veredas. El mundo se había vuelto acuático y azul, como un pañuelo de gasa abandonado en un banco de plaza, como un libro de poesía.
Más allá de las últimas flores de abril vio el aleteo en el camino de tierra. Supo reconocer lo vislumbrado en amaneceres escritos en el cuerpo. Era el recuerdo dejando de serlo. Era el parto delicado del presente, indoloro parto por tan esperado. Era regresarse, era girar en el centro del círculo, recoger las mariposas muertas, destapar el espejo, era releer el capítulo siete, era ser de cristal y lloverse.


Hola, dijo Julio, vine a traerte flores. Estas flores que salvé de las hormigas*

jueves, 24 de mayo de 2012

martes, 22 de mayo de 2012

de las imágenes*


La pared estalló una tarde de mayo enloquecida de besos y flores (la sombra caminaba por el patio hacia la casa, la pared encendida la miró pasar).
Vi de lejos el estallido y me acerqué, lentamente, atraída por los olores verdes y rojos, sensuales olores de la tierra y el aire. 
Alguien, detrás de la puerta azul, me esperaba*




es la foto de mi amigo Antiqva, "patios de córdoba", la que escribe esta historia mínima





martes, 15 de mayo de 2012

sobre la casa (III)*





I

qué será de la casa sin puertas?
qué será de la escalera, del balcón, de la piedra?
qué será de la arena enfriando la tarde?
qué verá la casa desde su sinpuerta vacío?


II

sola en un plano cortado contra el cielo. 
allí está la casa.
sola en la breve altura de la arena.
la piedra que será ceniza corta el horizonte con un látigo.
el cielo no es cielo, es un recuerdo.
es un sueño del agua que desea ser el mapa de una orilla.
es la casa queriendo ser casa.









martes, 8 de mayo de 2012

+




entonces callo.
espero que comprendas las palabras
con las que habla mi silencio.
pero no, el silencio no es
escuchado
desentramado
desovillado.
y sobreviene el derrumbe.
tienen que caer los muros
para que brote la palabra.
y la palabra levantará
otro muro, tal vez,
o no sé.
entonces vuelvo a callar.
entonces escribo:
amanece.  las nubes corren suavemente desde el norte*




+

miércoles, 25 de abril de 2012

sobre la casa (II)*




la casa está sola
la casa me sueña
la casa me sueña
ruina y árbol,
memoria y olvido.
la casa está sola
en el desconcierto
de los días,
en la sinsombra
del presente inmóvil y feroz





miércoles, 18 de abril de 2012

*





la noche se multiplica
en el espejo y mi voz se 
astilla en el aborto del grito.
condenada a mí misma
golpeo las puertas y salgo.
la calle no es calle,
es un río turbio que se vacía en
el borde del mundo al que
no llego porque se aleja y se esfuma.
desmesura de mí
la que hoy me ahoga.


(soñé con un tren atravesando la noche profunda)*



.


sobre la casa (I)*



es de agua la casa.
peces azules hilan el 
pasado en las ventanas y
tejen un árbol del que
vuelan los amores y las noches,
las guerras y los días.
es de agua la casa*





lunes, 9 de abril de 2012

*


corté los últimos jazmines
en la luz
de la mañana espléndida.
y era verano


entonces me iré.
siempre me estoy yendo

para que ya no duela,
para poder volver*




martes, 3 de abril de 2012

la siesta de moiré*



Moiré duerme en mi cama. Moiré duerme en mi cama después de dos horas de saltos, revolcones y carcajadas. Duerme la siesta en mi cama, porque hoy es feriado y está pasando el día en casa.
Se durmió después de contar más de mil veces sus más de mil versiones de Caperucita Roja. En la de hoy, Caperucita iba a la playa conmigo y el lobo, llevaba mi canasta con el mate y "se cayó de culo en la arena". Después me escuchó leer "El penal más largo del mundo", de Soriano, que  prepararo para mi clase de mañana. Su pregunta  "Silvia, cuándo das vuelta la hoja?" me causó tanta gracia que fueron otra vez las carcajadas y chau al sueño. Y por fin canté. Y se durmió.
Ahora, mientras duerme, pienso si recordará este día cuando crezca. Pienso qué recordará de mí, y cómo me recordará. Pienso que, tal vez, me recuerde en la cocina con la luz de otoño alumbrando la ventana, como yo veo a mi abuela. O, tal vez, sea la abuela que  escuchaba Radiohead y Bach, llevaba dos aros en una oreja y un piercing en la otra, y tenía una biblioteca en cada habitación, bibliotecas con libros misteriosos que no podían tocarse y otros que sí, llenos de dibujos y letras grandes.
Y mientras ella duerme y yo pienso, la ternura crece desmedida y teje una red cálida que me atrapa y me envuelve y me pone en un nido. Y en este nido lloraré, lloraré caricia y alegría, hasta que Moiré despierte.





2- 4- 12


martes, 27 de marzo de 2012

martes, 20 de marzo de 2012

...



camino múltiples ciudades
me transito fragmentada,
la invisibilidad crece a mi costado
me habita y me segmenta
(túnel de tiempo reversible)
ser
perder
volver
(recorrer el laberinto, cruzar el espejo)


sentarse en una plaza
y
retomarse
azul urbanidad
llena de vacío
vacía de llenura

soy yo
y
mis fragmentos*



martes, 13 de marzo de 2012

de las cenizas ( III )*



Subió al primer tren de la tarde y se sentó junto a la ventana. Tenía la juventud olvidada en su pelo deslucido y en su ropa apelmazada, y unas pecas salpicadas aquí y allá en su cara resistían al olvido de haber sido bonita.
No miró a nadie, fijó sus ojos en el vidrio y empezó a mover los labios, rítmicamente. Tal vez canta, pensé, tal vez reza. Su mirada iba más allá de la ventana. Ni canta ni reza, pensé, habla con alguien más adentro o más allá de sí misma.
Una de sus manos subió a su boca, y una lágrima se deslizó sobre las dos.


Antes de subir al tren había caminado desnuda por calles ajenas, calles de arena y piedras grises. 
Se vistió de cenizas para el viaje, intentando llegar al olvido.


domingo, 11 de marzo de 2012

haiku que nació jugando (II)


.

haiku para la flor de Elvira*









corazón blanco
campanilla de invierno
paz en el jardín








foto* Elvira Coderch, de "Flores y Palabras"

.

viernes, 24 de febrero de 2012

.



*

soy la sombra en el patio amarillo.
habito pasillos y silencios.
llegué desde tal vez un espejo, o desde un sueño que azotaba el verano.
llevo cantos y voces y fantasmas y ciertos aromas que mi mano guarda.
soy el laberinto y el camino, la casa y la ausencia; un amanecer desgarrado por la tormenta profunda, la luz del bosque en el crepúsculo.


*



martes, 14 de febrero de 2012

de las cenizas* II



te busqué en una ausente ciudad triste,
en los árboles florecidos de azulvioleta
(que intentaban permanecer a pesar de las cenizas)
te busqué en una casa que no era casa conversando
con fantasmas que no eran míos
te busqué cuando caminábamos sobre 
el irrespirable asfalto
y al verte no me vi
tal vez deje de buscarte,
tal vez.



martes, 7 de febrero de 2012

*



hoy quiero 
cortar las extremidades 
del río, desmenuzar los guijarros
invertir los árboles
doblar el camino a la nada
para llegar a ningún lugar


y después llover,
hasta alumbrarme*









martes, 31 de enero de 2012

de las cenizas* I

Hace nueve meses que no salimos de casa, que corrimos por las calles a encerrarnos, a escaparnos de la ceniza amarilla que empezó a llover sobre parques y plazas, y sobre el mar.
Son nueve meses en los que nada nos pasa, salvo el latido de un  malestar que nació y crece en cierto punto de nuestros cuerpos, sin saber precisar en cuál. 
Varias veces al día, abrimos levemente las ventanas para espiar las casas linderas y verlos a ellos, a nuestros vecinos, encerrados como nosotros en su asfixia amarilla, y respiramos un olor extraño, que suponemos sea el de la furia.
Hace nueve meses esa lluvia impalpable mató las flores; después, fueron desapareciendo los pájaros (algunos emigraron, otros, los más, murieron en las puertas y en los patios), y las mujeres dejamos de parir. 
Ahora estamos poniendo a salvo los libros, envolviéndolos uno por uno antes de sellar la interminable biblioteca.
No sabemos qué haremos después, además del sencillo y cotidiano acto de odiarnos.


Ojalá sueñen, ojalá sueñen con flores blancas*



lunes, 23 de enero de 2012

*

siento la despertenencia
y me inunda el vacío
(tantas veces hubo un cielo imaginado)
yo no soy yo
soy el otro lado
el puente interminable
la mano que no alcanzo
la mirada yéndose de mí.
desconozco el regreso a los jazmines
olvidé trazar caminos


rearmar la historia*



domingo, 15 de enero de 2012

disparador (cuentos de Lila- xxx)

no sé por qué estoy mirando esta foto. en ella estamos mi madre y yo. 
no sé por qué doy vuelta la foto y leo en su reverso una fecha escrita por mí: la del día de mi décimo cumpleaños.
mi madre y yo en la distancia. mi madre con treinta años y un peinado a la moda y sus manos cruzadas hacia adelante sosteniendo algo que no logro distinguir. mi madre con treinta años y su mirada baja y una sonrisa que es apenas un esbozo.
yo estoy a su lado y tengo casi su altura. sonrío a la cámara provocándola con mis diez años ya adolescentes y mi melena corta y enrulada.
mi madre y yo llevamos vestidos parecidos, livianos, sin mangas; lazo en la cintura el de ella, cinturón en la cadera el mío. no recuerdo el color de su vestido. el mío era de cuadros pequeños blancos y azules.
detrás nuestro se extiende el jardín, que reconozco voluptuoso de verano. sé que allá atrás está el jazminero, aunque no se lo vea en la foto.
nos rodea un anillo de luz, nacido del tiempo o de una mala toma. 
recuerdo que fue mi padre quien sacó la foto.
no recuerdo si ese día vinieron los primos o solamente las amigas.
no recuerdo si mi madre estaba (era?) feliz.
no sé por qué estoy mirando esta foto, no sé por qué la encontré en el fondo de este cajón si lo que yo buscaba era otra cosa.

Lila guardó lo que buscaba en su bolso que cruzó en bandolera y salió. 
la foto voló hacia el fondo del cajón*