sábado, 17 de octubre de 2009

Lila, en la mirada de los otros* cap. IX




Hoy hace frío. El viento del mar se desliza por las calles y aplasta sus manos en puertas y ventanas. La maleza no es más que brazos secos trepando las paredes de la casa de Lila.
Nunca más la vi, y Milton desapareció hace tiempo. Ella se fue otra vez, me dijeron.
Al volver de la calle, al amanecer, todas las estrellas sacudieron mi cabeza.
Había luz, una pequeña, mínima luz, en una de las ventanas de la casa vecina.


foto* Berenika

miércoles, 14 de octubre de 2009

Lila, en la mirada de los otros* cap.VIII



Así pasaron días, cuántos, no recuerdo. Aunque tal vez hayan sido meses. No lo sé. Sólo sé del silencio rotundo, del gato maullando en el techo de chapas, vuelto casi salvaje. Y del calor crepitante, la atmósfera verde y alucinada, el trueno diario anunciando la tormenta que no llegaba.

Yo casi no trabajaba, casi no dormía, apenas me alimentaba. Andaba por las calles sólo por necesidad, viendo en los vecinos el reflejo de mi mirada desvelada. Ellos ya no me hablaban. Tampoco hablaban de Lila.
Ahora hablaban de mí.


foto* Berenika


viernes, 9 de octubre de 2009

Lila, en la mirada de los otros* cap.VII




Llovió toda la noche. Hubo gritos y llantos en la casa de Lila. Pero la lluvia no me permitió salir al jardín, ni escuchar con claridad lo ocurrido, aunque lo intenté, por cierto.
Esta mañana todo fue silencio. Milton se paseaba por el techo.
Por la noche no hubo luz en ninguna de las ventanas de la casa de Lila.


foto* Berenika


lunes, 5 de octubre de 2009

Lila, en la mirada de los otros* cap.VI



Hoy Lila cantó la mañana entera. Luego cortó flores y vio acercarse rumorosa a la tormenta.
No hubo más ruidos en la casa.
El día se extendió bochornoso, para alcanzar la tarde sin canto de pájaros. Sólo la lluvia inminente.
Al atardecer no aguanté más tanto silencio. El calor y la desdicha apretaban con fuerza mi cabeza. Me cambié de ropa y salí. El chillido de mi portal de rejas rompió el atardecer.
Por la vereda pasé frente a su casa.
Lila esperaba la lluvia acodada en la ventana.
Crucé frente a ella.
No me vio.


foto* Berenika


domingo, 27 de septiembre de 2009

Lila, en la mirada de los otros* cap.V




Los vecinos hablaban. Algunos decían que Lila vivía con un hombre, que llegó con ella una noche de truenos marinos y cortinas flameantes. Aseguraban que se llamaba Baltasar. Al menos, era el nombre que la voz de Lila nombraba.
Otros decían que no había hombre alguno, ni ser vivo ninguno, salvo ella y Milton.
En lo que todos coincidían era en que Lila volvió de no se sabía dónde, y después de tantos años, que sus padres habían muerto sin tener noticias de ella; y que sus hermanos se habían desparramado ya por el mundo.Sólo quedó la casa, esperándola.
( Y yo, junto con la casa).


foto* Berenika


lunes, 21 de septiembre de 2009

Lila, en la mirada de los otros* cap. IV



Hoy Lila vino con una gato a casa. Milton, lo llamó. Ella sigue hablando. Parece que alguien la acompaña. Milton vio mi ojo en la pared. Se acercó y maulló. Yo quedé inmóvil, para no hacer el mínimo ruido y delatarme. El gato insistió con sus maullidos. Lila se acercó a la pared y mi corazón de desbocó, galopó salvaje por prados azules y golpeó con fuerza contra su perfume de vainilla y de limón. Giré y pegué mi espalda a la pared, justo en el instante en que la miel del ojo, el de Lila, se escurría por el hueco en los ladrillos.

Basta Milton! No ves? No hay nada ahí!
Ay su voz! Esa voz que siempre levantó olas en mi pecho!
Ya voy, amor! Estoy yendo!
Y su voz se alejó con el gato en brazos.
No era a mí a quien hablaba.


foto* Berenika


martes, 15 de septiembre de 2009

Lila, en la mirada de los otros* cap. III



Hoy salió temprano, caminó decidida por la calle sombreada de tilos. Llevaba un vestido vaporoso de malvas y lavandas.
Yo la seguí. Ya no me importó que me viera. A las pocas cuadras dobló hacia el mar. La sal le enroscó sus malvas y lavandas y la acompañó en el camino.
Yo esperé las horas enteras sostenido por una taza de té.
Por sobre mi taza de té la vi cruzar la calle hacia mí, y la reconocí en sus ojos.
Era Lila.
Pasó a mi lado sin verme.
Amada Lila.

foto* Berenika


lunes, 7 de septiembre de 2009

Lila, en la mirada de los otros* Cap. II




Y como ya dije, hacen seis meses hubo ruidos en la casa de Lila.

Mi ojo en la pared la vio por primera vez desde aquella última. Es decir, mi ojo en la pared vio a una mujer caminando sola por el pasillopatio de baldosas blancas y azules, hablando sola, pero como si lo hiciera con alguien. Cortando jazmines en el frescor de la mañana.
Desde hace seis meses, sólo vivo para verla.


foto* Berenika

lunes, 31 de agosto de 2009

Lila, en la mirada de los otros* Cap. I


agradeciendo a Rocío, que me presentó a ciertos personajes

I


Hoy hacen seis meses que escuché ruidos en la casa de Lila.
Por años miré desde el agujero en la pared cómo crecían los jazmines y se convertían en maleza.


Mi madre y la suya eran amigas. Ambas eran hermosas en ese tiempo.
Y yo miraba a Lila. Quieto al lado de mi madre, sentados en el patiopasillo.
Lila era diferente de las otras niñas. Lila corría todo el tiempo, hablaba todo el tiempo, cantaba todo el tiempo. Un día trajo un gato a la casa, que fue creciendo tan extraño como ella. Babel, lo llamó.
A medida que crecía Lila mudaba en extrañeza. Se había vuelto más reposada, pero tenía un no sé qué que la despegaba del piso. Pasaba a mi lado sin verme. Su gato sí me veía.
Y un día desaparecieron, ella y Babel. Hubo quien dijo que había enloquecido. Que de pronto se sintió llamada desde un pueblo que quedaba al otro lado del mar, y que ese pueblo se llamaba Mardelunas.
La última vez que la vieron caminaba hacia el puerto, con su gato en brazos y un pañuelo azul turquesa besándole el cuello.
Nunca supo cuánto la amaba.


foto* Berenika-


viernes, 28 de agosto de 2009

Tanka IX



Hoy desperté entre
árboles y violetas.
Sonrió el lucero
en lo alto del cielo,
cantando los grillos.



foto *CeleS



martes, 25 de agosto de 2009

Mujer acuática



Al descubrir, esa noche, que todos sus espantos eran hijos de la soledad, decidió volverse acuática.
Al día siguiente caminó descalza las calles húmedas de niebla de la urbanidad vacía. En su pelo cimbreaban algas y peces lunares la seguían.


foto*Berenika

sábado, 22 de agosto de 2009

Fininicio de viaje




En la última mañana de este mi último viaje, un interior blanco, luminoso, oloroso de café y mesa tejida, de albahaca y de cocina, me llevó en sutil camino hasta el taller.
Con la respiración aleteante mis ojos pasearon las paredes desde donde otros ojos arquetípicos me miraron, me llamaron, me hablaron. Escuché sus voces, y así me fue permitido navegar iniciático viaje por espacios urbanos, azules de modernidad, marrones colectivos; navegar íntimos espacios desgarrados, de corazón despedazado, de grito naciente, de vísceras en búsqueda florida.
Los ojosespacios golpearon en mi centro, avanzaron por el río de mi sangre y me revelaron búsqueda y esperanza.
Y entonces fueron los soles en encuentro, significado y significante. Son ellos los que escriben estas letras.


para mi amiga Vico





Pinturas: lluvia de tristezas- encuentro de soles *Vico Gonz


miércoles, 19 de agosto de 2009

Regreso, sí.




caminé por calles invisibles/ bajé y subí por escaleras de tiempo/ giré en la brisa leve/ me mojé de añil en aguas profundas/
siento que
*me* acerco

siento que
nunca *me* fui
siento que
soy
*casa y camino*

foto* Berenika


jueves, 6 de agosto de 2009

Regreso


Voy a mi ciudad nostalgia, a desandar mis pasos/ Voy a enlazar el vuelo de las mariposas con el aroma de los jazmines/ Voy al viento en los pinos, donde alguna vez Lila durmió entre violetas/ Voy a ciertos cariños y a ciertos recelos, para establecer el peso de mis huellas/ Voy a la magnolia, donde siguen hamacándose el lucero y la luna/ Voy a la plaza y las palomas, a tomar la mano de la niña con un globo/ Voy al olor de los libros y los trenes/ Voy a todos los ojos que hace tiempo no miro/ Voy al río que supe nadar contra su corriente, para acariciarlo desde mi orilla/ Voy a las calles bordadas en mis sienes/ Voy al patio, a las voces, al sueño y al dolor/ Voy a recorrer el pasillo sombreado para volver a mi centro/
*para
poder reandarme,

para
volver siendo
otra vez
casa y camino*


foto* Berenika